miércoles, 29 de octubre de 2008

PALABROTAS

LOS TRES ANGELES

Diana, siempre quiso quedar en embarazo, después de muchos intentos e imposibilidades genéticas, tras un largo tratamiento para lograr quedar en este estado, finalmente lo logro con ayuda de su medico.
Pero este sentimiento se triplico, al darse cuenta que estaba en embarazo de trillizos, en ese momento en que su alegría la embargaba, también empezó una preocupación, el sostenimiento de estos tres hijos. A pesar del apoyo de su esposo que en principio quiso un solo hijo para darle su amor, no sabían que actitud tomar frente a la responsabilidad que tendrían.
Sin embargo, Diana siguió adelante con su embarazo y en su humildad quiso siempre ofrecerles mucho amor; su esposo empezó a salir todas las mañanas muy temprano a trabajar y ella se quedaba en casa realizando oficios y al terminarlos como sabia que no estaba sola empezó a hablar con sus pequeños y les decía que los esta esperando, que desde ya los amaba mucho al igual que su padre.
Día a día esta relación fue creciendo más y más, ella con la ilusión de tenerlos pronto les hablaba, los acariciaba, jugaba con ellos, los incentivaba con toda clase de música , jugueteaba con ellos con linternas y papeles mientras acariciaba su estomago.
Diana nunca se había sentido sola desde que supo que estaba embarazada de trillizos, ellos siempre habían sido su compañía y los había tratado desde el primer día como si estuvieran fuera de su vientre.
Carlos su esposo estaba muy contento con la llegada de sus hijos, pero al ver a Diana haciendo esto se reía y para el resultaba increíble que unas personitas tan pequeñas pudieran entender algo de lo que ella hacia.
Diana le explicaba, y trataba de convencerlo de que esto es muy importante, porque traía beneficios y lograba comunicarse con sus bebes, cada sábado Diana iba a los cursos psicoprofilacticos y entendía la importancia de estimular a sus hijitos.
Por fin ha llego el tan anhelado día, 9 meses esperando hasta que Diana tuvo a tres frágiles pequeñitos Santiago, Nicolás y Carolina, llegaron al mundo luego de un muy esperado embarazo,
Un viernes de diciembre a las cinco de la mañana, uno de ellos indicó que era el momento. Ahí mismo empezaron las corridas. Las cosas se dieron de repente, Santiago pesó 3200 gramos al nacer, Nicolás 3100, y Carolina 3100.

Todo ha salido muy bien Diana y sus bebes, están en perfecto estado, son el reflejo de un ángel, ella siente que los conoce desde hace nueve meses o mucho mas y siente esa reciprocidad de parte de ellos, es un momento sublime ella es muy feliz al verlos bien y al saber que van hacer grandes personas.

Pasaron veinte años en la vida de esta hermosa familia en los que cada día a pesar de sus pocos recursos económicos, Diana y Carlos les brindaron todo el amor a sus hijos, Carlos trabajo muy fuerte para darles lo necesario pero siempre con mucha humildad, aun no saben como los pudieron sacar adelante.

Ya adolescentes Santiago, Nicolás y Carolina reflejan todo el amor que recibieron de sus padres y están formados en valores, empiezan a demostrar su gusto y actitudes musicales, con lo poco que tienen formaron un grupo de música juvenil.

Sus padres no entienden porque tanto gusto por la música y además del don de una buena voz, sus hijos empiezan a salir adelante, se les han presentado varias oportunidades gracias a su talento y al apoyo de grandes disqueras.

Pasado varios años han empezado a comprender que además de ser un don, la estimulación por parte de su madre fue fundamental en el desarrollo y en sus personalidades.

Sin embargo ellos no creen que esto halla influido tanto en su comportamiento y gracias a la fama que lograron se someten a un examen realizado por grandes médicos y científicos que estudian el desarrollo del cerebro, quienes llegan a la conclusión del que amor y la estimulación temprana son la mejor herramienta para que desde el vientre y las diferentes etapas de la vida se puede definir la personalidad de un niño.

Carlos comprende la importancia de lo que hacia su esposa con sus hijos desde el vientre y le agradece a ella a Dios y a la vida de que no hubiese sido uno solo si no tres hermosos e inteligentes hijos.

2 comentarios:

Tico Morales dijo...

Sumercé, tiene varios errores de ortografía. Pero es una historia interesante. Visítame! LaMiradadeRasputin en los blogs de El Tiempo!

Guerrerito dijo...

el texto es muy interesanta ya que tiene una gran inspiracio en el tema